miércoles, 13 de julio de 2011

Desfibrilación de un corazón bradicardico...

Corazón, no te puedo oír, ¿sigues ahí? Mi mirada es vacía desde que te fuiste. Hace tanto desde la última vez que hemos amado corazón, ¿aún lo recuerdas?

Cada día durante dos años despertamos cada mañana con el único propósito de verlo. Nos arreglábamos para gustarle, practicábamos nuestra mejor sonrisa en el espejo, cambiábamos el peinado, esperábamos que nos viera, vaya que amabas a ese chico, creo que nunca volviste sentir algo así, corazón.

Llegábamos a la escuela y lo buscábamos con la vista antes de entrar a clases, es probable que la razón por la que nunca pudimos hacer algebra fue porque nunca me dejaste prestar atención a nada más que a su rostro, lo recordábamos en clase y su sonrisa nos iluminaba el día corazón.

En el recreo salíamos y nos sentábamos juntos, a platicar de él, solos viéndolo y recuerdo como te emocionabas cuando él nos veía, brincabas tanto en mi pecho que me lastimabas. Vaya, me cuesta no recordar esos tiempos sin sonreír al mismo tiempo que derramo lágrimas. Eramos jóvenes enamorados.

Eras demasiado juguetón, te creías mucho por ser el centro de mi pecho y por forzar a todos los demás a hacer tu voluntad, la voz tartamudeaba si le hablábamos, mis piernas temblaban cuando me saludaba, le quitabas el aire a mis pulmones y mi pobre cerebro parecía que no podía pensar en otra cosa que no fuera él. Hay corazón que buenos tiempos

Dime corazón ¿Me perdonas por obligarte a dejarlo?

Lo amábamos, tanto que su felicidad nos era muy importante, no podíamos retenerlo cuando él no nos amó, y el ayudarlo a estar con el amor de su vida fue hasta hoy la mejor decisión. Sé que te dolió, pero sabes perfectamente que fue lo mejor para él, ahora él está enamorado y es feliz, y eso basta para nosotros.

Dime corazón ¿Volveremos a amar?

Corazón, tengo miedo, miedo de haberte lastimado tanto que no quieras volver a amar nunca más. No todo fue malo cuando él se fue, llegaron nuevos; nuevos que si supieron tratarte como lo merecías. Aunque ambos sabemos que no fue igual, eran buenos y les importábamos.

No me odies corazón, me duele tu silencio

Comprendo que ya no quieras latir nunca a la misma velocidad, pero déjame convencerte de que algún día volverá a pasar. Tú y yo encontraremos un chico que nos haga temblar, que nos bese y nos abrace, que se envuelva en nuestros brazos y haga de ellos un gran castillo en el cual se resguarde. Te prometo te conseguiré un amigo, alguien con quien tu latir sea un conversación inolvidable.

Corazón si todo eso no basta prometo dejarte ir, prometo que encontrare a alguien que te valore y te prometo que él se quedara cuidándote, pues entonces serás de alguien más, alguien que si te amé, y que no te lastime tanto como yo. Entonces aunque no lo merezca alguien puede que me dé su corazón, y corazón te prometo que si alguien me llega a regalar su corazón aprenderé de mis errores y lo cuidare mucho, me asegurare de que no le pase nada, de que sea feliz y de que siempre se sienta amado. Y solo entonces esperare que me perdones corazón.


Corazón… Prométeme que latirás otra vez, hace tanto que estas en bradicardia que no te puedo escuchar.


Por: Lambda Kallisti

Versión PDF



1 comentario:

  1. Es bonito, sin embargo creo que uno no debe darle tanta importancia al otro, quiero decir que las cosas se hacen primero por uno mismo y después por los demás. Vive para ti y tal vez a Corazón le vaya mejor la proxima ve, Aunque uno nunca sabe cuantas veces hay que romper el Corazón, lo cierto es que este es fuerte.


    saludos!!

    ResponderEliminar